Palta: Cuando todos quieren ser potencia
EL NUEVO MAPA DEL PODER GLOBAL

Palta: Cuando todos quieren ser potencia

México sigue liderando, pero no corre solo. Mientras Perú consolida su poder exportador, Colombia acelera su expansión, África gana terreno en Europa y Chile apuesta por la diferenciación, la industria global de la palta enfrenta una pregunta decisiva: ¿podrá la demanda crecer al mismo ritmo que la oferta? La respuesta podría definir a los ganadores de una nueva etapa, donde la logística, la sostenibilidad, el retail y el conocimiento del consumidor comienzan a ser tan importantes como producir más fruta.


Por Claudia Fuentes Bozzolo

Aún no amanece en el Oriente Antioqueño colombiano y nuevas hectáreas comienzan a prepararse para recibir plantaciones de aguacate Hass. En la costa norte del Perú, el puerto de Paita opera a toda velocidad para despachar contenedores de palta que cruzarán océanos rumbo a Europa, Asia y Norteamérica. Al otro lado del Atlántico, Marruecos y Kenia continúan ampliando su superficie productiva con la mirada puesta en los consumidores europeos. Miles de kilómetros al oeste, California registra su mayor cosecha desde 2020. Mientras tanto, en oficinas de compra de supermercados en Ámsterdam, Madrid y Londres, importadores negocian programas de abastecimiento.

Estas escenas se repiten en distintos rincones del mundo y responden a una misma historia: más países ofreciendo fruta, más ventanas comerciales y una competencia creciente por espacio en las góndolas.

El mercado mundial de la palta supera hoy los US$20.000 millones y el comercio internacional se acerca a los 3,5 millones de toneladas. Las perspectivas de largo plazo también son favorables: según Persistence Market Research, se prevé que el negocio alcance los US$32.000 millones hacia 2033, sustentado por una tasa de crecimiento anual compuesta (TCAC) de 6,2% entre 2026 y 2033.

Ya sea envolviendo un roll en Tokio, sobre una tostada en un brunch de Nueva York o formando parte de ensaladas saludables en ciudades europeas, la palta o aguacate hoy es parte habitual de la dieta de millones de consumidores alrededor del mundo, respaldada por una creciente preferencia por alimentos saludables y nutritivos.

Estados Unidos —el mayor mercado nacional de la categoría— acaba de superar los 1,36 millones de toneladas de consumo anual. Al mismo tiempo, Europa ya sobrepasa las 900.000 toneladas y Asia se acerca a los 1,6 millones, con proyecciones que apuntan a más de 2,1 millones hacia 2035, impulsadas por China, Japón y otras economías de la región.

La demanda continúa expandiéndose, aunque la oferta también avanza a un ritmo acelerado. A medida que nuevos países entran al negocio, el desafío parece que ya no es producir más fruta. La pregunta que comienza a instalarse en la industria probablemente marcará la próxima década: ¿Será el mundo capaz de absorberla?

EL NUEVO MAPA DEL PODER

Durante gran parte de los últimos veinte años, el mapa global de la palta parecía relativamente conocido. México dominaba la producción y las exportaciones, mientras otros países ocupaban espacios complementarios dentro del calendario comercial. Sin embargo, el crecimiento de nuevos actores, la expansión de la superficie plantada y la búsqueda de mercados cada vez más diversos han comenzado a modificar ese equilibrio. México sigue siendo el líder indiscutido de la industria, pero ya no corre solo.

Buena parte de su ventaja continúa descansando en factores difíciles de replicar. La disponibilidad de fruta durante todo el año, la cercanía con Estados Unidos y décadas de inversión en promoción le han permitido construir una posición privilegiada.

“Gracias a las cuatro floraciones podemos tener fruta de calidad durante todo el año y con el sabor que caracteriza al aguacate mexicano. Además, la cercanía logística nos permite tener un contenedor de aguacate fresco y de la mejor calidad en aproximadamente 17 horas del otro lado de la frontera”, comenta Luis Javier de la Rocha, director general de la Asociación de Productores y Empacadores Exportadores de Aguacate de México, APEAM.

Pero si este país continúa siendo el referente, Perú se ha consolidado como un gran proveedor de volumen. Con cerca de 692 mil toneladas enviadas a más de 70 mercados, ha ampliado el alcance de sus exportaciones y comienza a incorporar con mayor fuerza a Asia dentro de su estrategia comercial.

“La combinación entre capacidad productiva, eficiencia exportadora y una ventana comercial competitiva nos ha permitido construir relaciones comerciales sólidas en múltiples mercados y consolidar una posición relevante dentro de la industria global”, señala Arturo Medina, gerente general de la Asociación de Productores y Exportadores de Palta Hass del Perú, ProHass.

Pero si existe un origen que ha concentrado la atención en los últimos años, ese es Colombia. Durante años fue visto como una promesa y hoy comienza a comportarse como una realidad. “Colombia tiene una condición muy particular dentro de la industria global del aguacate Hass: nuestra capacidad de producir durante prácticamente todo el año. Esto nos permite complementar otras ventanas comerciales y construir relaciones de largo plazo con nuestros clientes. Nuestro objetivo no es crecer de manera descontrolada, sino consolidar un sector sólido, competitivo y reconocido por su calidad y confiabilidad”, explica Katheryn Mejía Vergel, presidenta ejecutiva de CorpoHass, Corporación de Producto – res y Exportadores de Aguacate Hass de Colombia.

Con una cosecha de 265 mil toneladas —una de las mayores de los últimos quince años—, un mercado interno capaz de absorber una parte relevante de la producción con aproximadamente 9 kilos por persona al año, y Europa como principal destino exportador, Chile parece haber optado por una estrategia distinta: competir menos por volumen y más por atributos como calidad, consistencia, trazabilidad y acceso a nichos de mayor valor.

“La palta Hass chilena es reconocida por su calidad, sabor, textura, materia seca y condición de llegada, atributos que reflejan una industria con experiencia exportadora, conocimiento técnico y una ventana comercial complementaria a otros orígenes”, señala Francisco Contardo, presidente de Paltas de Chile. Y complementa: “El desafío es elegir bien dónde competir. Europa es un mercado amplio, pero también segmentado. Por eso, la oportunidad está en enfocarse en clientes, ventanas y nichos donde la palta chilena pueda capturar mayor valor, especialmente en segmentos que valoran calidad, cumplimiento y estabilidad en el abastecimiento”.

Sin embargo, la competencia en el mercado europeo ya no proviene únicamente de exportadores tradicionales. La cercanía geográfica ha transformado al norte de África en un actor que la industria latinoamericana observa con atención.

“Perú probablemente seguirá teniendo un rol muy importante por volumen y ventana comercial; Colombia puede seguir ganando participación; y países más cercanos a Europa, como Marruecos y España, podrían fortalecer su posición por sus ventajas logísticas. México también seguirá siendo un actor relevante en el mercado global, aunque con una estrategia fuertemente vinculada a Norteamérica”, advierte Contardo.

Con un incremento en volumen de un 90%, la irrupción de Marruecos es quizás uno de los mejores ejemplos de cómo está cambiando el tablero global. En apenas unos años, el país pasó de ser un actor emergente a convertirse en el mayor exportador africano de palta, con envíos que alcanzaron las 141.000 toneladas en la temporada 2025.

Kenia, por su parte, a pesar de ceder el primer lugar de África a Marruecos, también mantiene una posición protagónica. Según el USDA, su producción alcanzará un récord de 694.000 toneladas en la temporada 2025/26, impulsada por nuevas plantaciones y mejoras en productividad en el Valle del Rift, donde el clima ecuatorial permite dos cosechas anuales. Aunque enfrenta desafíos logísticos por las disrupciones en el Mar Rojo y mayores exigencias regulatorias, continúa expandiendo su presencia en Europa, Medio Oriente y Asia.

De cara a la próxima década, la región Asia-Pacífico se perfila como uno de los grandes motores de desarrollo. El dinamismo de mercados como China, Japón e India, junto con una clase media que cada vez se interesa más por estilos de vida saludable —y que podría superar los 2.000 millones de personas hacia 2030, según Mordor Intelligence—, promete transformar los patrones de consumo y redefinir los flujos comerciales mundiales del aguacate.

Hoy, alrededor de veinte países participan de manera relevante en el comercio internacional de palta. Hacia fines de esta década, esa cifra podría acercarse a la treintena, reflejando una creciente diversificación de la oferta y un escenario competitivo cada vez más complejo.

CUANDO TODOS PRODUCEN MÁS

Pocos productos agrícolas han disfrutado de un crecimiento tan sostenido como la palta. El concepto detrás de esa expansión es aparentemente simple: la demanda avanzaba más rápido que la oferta. Nuevos consumidores descubrían el producto, los supermercados ampliaban espacios y los precios acompañaban un ciclo que parecía no encontrar techo.

Sin embargo, comienza a dibujarse un escenario diferente y, en ese sentido, Gonzalo Salinas, analista senior de Rabobank, explica que el balance observado en la última temporada ha sido más dinámico, con un crecimiento de más de cuatro veces lo exportado a inicios de la década anterior (temporada 2010/11).

Respecto a las perspectivas sobre los precios y la rentabilidad de la industria durante los próximos años, considerando el aumento de producción en distintos orígenes, el experto observa un escenario más complejo que en la década pasada y la actual.

La licencia social para producir será tan importante como la eficiencia comercial” — KATHERYN MEJÍA, CORPOHASS / COLOMBIA

“En la última temporada 2025/26, Estados Unidos registró una importación récord, la que puso una gran presión en los precios mayoristas a principios de 2026. Una situación similar se está experimentando en la Unión Europea, donde los precios de venta han caído fuertemente debido al incremento del volumen en la primera mitad de la campaña de Perú, reflejando lo acontecido en los años 2022 y 2023, que fueron muy complicados en cuanto a rentabilidad para la oferta de plena temporada. Esto, sin duda, pone en evidencia que el mercado está más reactivo frente a mayores volúmenes, pero al mismo tiempo, se han observado temporadas donde, al haber un volumen controlado y ordenado, el precio logra mantenerse en un nivel atractivo”, subraya.

Arturo Medina admite que la velocidad con que está creciendo la categoría obliga a mirar con atención esta dinámica. “Existe un riesgo real de presión sobre precios y rentabilidad. Hoy vemos a muchos países expandiendo producción simultáneamente y eso genera una competencia cada vez más intensa (…) La industria todavía tiene un enorme potencial para seguir desarrollando nuevos mercados y aumentar el consumo per cápita, pero eso requerirá una estrategia global de promoción y una calidad cada vez más consistente”, sostiene.

La presidenta ejecutiva de Corpohass coincide en que es necesario una nueva perspectiva. “La industria ya no podrá depender únicamente del crecimiento en áreas sembradas. En el largo plazo, la competitividad estará determinada por la capacidad de lograr mayor productividad, mejor calidad y menores costos, manteniendo al mismo tiempo altos estándares de sostenibilidad. (…) La licencia social para producir será tan importante como la eficiencia comercial”, afirma.

El desafío es elegir bien dónde competir. La oportunidad está en enfocarse en clientes, ventanas y nichos donde la palta chilena pueda capturar mayor valor” — FRANCISCO CONTARDO, PALTAS DE CHILE

Francisco Contardo, por su parte, sugiere que este nuevo marco de referencia exigirá una competencia mucho más estratégica. El principal desafío, dice, será sostener la rentabilidad en un escenario de mayor oferta global. “Cuando más países producen y exportan palta, la competencia se vuelve más exigente y obliga a cada origen a ser más eficiente, más consistente y estratégico en la forma en que llega a los mercados”.

Entonces, la pregunta es: ¿quién está mejor posicionado para tomar la delantera?

Gonzalo Salinas explica que es difícil anticipar cambios drásticos en la estructura del negocio, ya que la competitividad sigue siendo alta y los líderes dominan sus ventanas en volumen —dictando lo que ocurre con el precio—, mientras que el resto de la oferta actúa como complemento.

Respecto de los nuevos orígenes, señala que “ninguno ha demostrado ser un jugador que cambie las reglas en cuanto a disponibilidad, calidad o consistencia en los mercados de destino, por lo que en el horizonte a mediano plazo (2030) seguiremos observando aprendizajes en todos los actores, más que ver la irrupción de un país que esté mejor posicionado”, comenta.

LA INDUSTRIA ENTRA EN SU FASE ADULTA

Más que la irrupción de un nuevo líder, la próxima década parece estar marcada por un cambio en la forma de abordar el negocio. En una industria donde cada vez más países son capaces de producir fruta de calidad, las diferencias comienzan a construirse fuera del huerto. Entender al consumidor, desarrollar marcas, trabajar con el retail, optimizar la logística y responder a crecientes exigencias ambientales aparecen como factores cada vez más decisivos.

México entendió esta lógica antes que muchos otros actores. En Estados Unidos, el auge del aguacate ha estado estrechamente ligado al guacamole y a eventos como el Super Bowl. En Japón, en cambio, la estrategia ha sido diferente: incorporar la fruta a los hábitos cotidianos de consumo a través de campañas adaptadas a las preferencias locales. Dos culturas distintas, dos caminos diferentes, pero una misma conclusión: el desarrollo de la demanda no ocurre por casualidad.

“En Japón, impulsamos el consumo a través de nuestra campaña ‘Un aguacate al día’, una iniciativa que busca promover el consumo cotidiano del fruto entre la población nipona, destacando sus beneficios nutricionales, versatilidad y calidad. (…) Este tipo de iniciativas refleja nuestro compromiso por fortalecer la presencia del aguacate mexicano mediante estrategias de marketing culturalmente adaptadas. Hoy Japón se consolida como nuestro tercer mercado más importante y un mercado con alto potencial”, explica Luis Javier de la Rocha.

En ese mismo sentido, el ejecutivo recuerda que cuando México comenzó a exportar masivamente a Estados Unidos, el consumo per cápita era cercano a 0,5 kilos por persona. Hoy supera los 4 kilos. “Ese crecimiento ha sido el resultado de décadas de trabajo en promoción, educación al consumidor y desarrollo de mercado”, señala.

La experiencia mexicana ilustra una realidad que la industria comienza a asumir con mayor claridad: ampliar la base de consumidores, consolidar mercados emergentes y continuar fortaleciendo las actividades de promoción.

Pero solo desarrollar la demanda tampoco será suficiente. A medida que la categoría madura y la oferta continúa expandiéndose, las marcas, la reputación y los atributos asociados al origen comienzan a adquirir un peso creciente. Calidad, trazabilidad, sostenibilidad y transparencia aparecen como factores de diferenciación cada vez más relevantes.

Ninguno de los nuevos orígenes ha demostrado ser un jugador que cambie las reglas” — GONZALO SALINAS, RABOBANK

En México, por ejemplo, la industria avanza hacia un sistema de triple certificación —fitosanitaria, laboral y ambiental—, un sello que busca reforzar la confianza en mercados donde el origen y las prácticas productivas son cada vez más valoradas.

Desde Colombia la lectura es similar. “Será clave mantener el equilibrio entre crecimiento y sostenibilidad. Los mercados internacionales están demandando cada vez más transparencia, trazabilidad y evidencia de buenas prácticas ambientales y sociales. Por eso, desde Corpohass creemos firmemente en el trabajo articulado de toda la cadena. La sostenibilidad y la competitividad no deben verse como conceptos separados; hoy son absolutamente complementarios”, sostiene Katheryn Mejía.

Nuestra campaña en Japón refleja nuestro compromiso por fortalecer la presencia del aguacate mexicano mediante estrategias de marketing culturalmente adaptadas” — LUIS JAVIER DE LA ROCHA, APEAM / MÉXICO

La creciente sofisticación del negocio también está transformando la forma de trabajar con los supermercados y compradores. Arturo Medina es claro. “Será clave la relación con el retail y la capacidad de garantizar abastecimiento confiable y homogéneo”.

A medida que aumenta la disponibilidad de fruta y se multiplican los proveedores, las cadenas de supermercados buscan socios capaces de garantizar calidad, disponibilidad y una ejecución consistente de los programas comerciales. En paralelo, los programas de maduración —que permiten ofrecer fruta lista para consumir— se han convertido en una herramienta para mejorar la experiencia del consumidor, aumentar las tasas de recompra y capturar mayor valor a lo largo de la cadena.

La logística es otro de los factores que comienza a marcar diferencias. La creciente relevancia de Marruecos en Europa demuestra que, en determinados mercados, la distancia al consumidor puede transformarse en una variable tan importante como la productividad de un campo. La capacidad de asegurar calidad en destino, responder con rapidez a las necesidades del retail y gestionar cadenas de suministro cada vez más complejas será parte fundamental de la próxima etapa del negocio.

“Los factores decisivos serán la eficiencia integral de la cadena: productividad, logística, calidad, acceso a mercados y capacidad comercial. (…) Los países y productores que logren combinar costos razonables con calidad y sostenibilidad serán los que mantendrán su competitividad en el largo plazo”, señala el ejecutivo de ProHass.

Los países que logren combinar costos razonables con calidad y sostenibilidad serán los que mantendrán su competitividad en el largo plazo” — ARTURO MEDINA, PROHASS / PERÚ

Pero quizás ningún factor ilustra mejor la madurez que está alcanzando la categoría que la sostenibilidad. En un contexto de cambio climático y consumidores cada vez más exigentes, la gestión hídrica comienza a transformarse en un factor determinante. Los supermercados y compradores internacionales incorporan cada vez más criterios ambientales y sociales en sus decisiones, mientras los países productores enfrentan restricciones y mayores exigencias regulatorias.

En Chile, esa discusión ya forma parte del presente. “El foco debe estar en crecer bien. Eso significa hacerlo de manera ordenada, eficiente y adaptada a las condiciones de cada zona, fortaleciendo al mismo tiempo el trabajo en sostenibilidad, biodiversidad y captura de carbono. En este sentido, la competitividad futura de la palta chilena estará cada vez más ligada a su capacidad de producir con eficiencia, responder a las exigencias ambientales y mantener una oferta consistente y valorada por los consumidores”, explica Francisco Contardo.

La historia de la palta está lejos de haber alcanzado su techo. La demanda sigue creciendo y el mundo continúa incorporando nuevos consumidores. Pero, a medida que más países se suman a la carrera y la oferta se multiplica, las preguntas comienzan a cambiar. La próxima década probablemente ya no estará definida por quien sea capaz de producir más fruta, sino por quien logre capturar más valor. Porque, en una industria que parece haber entrado definitivamente a su fase adulta, el volumen dejó de ser una ventaja por sí sola.

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