Editorial
De no mediar una solución al conflicto en Medio Oriente, podríamos enfrentar escenarios que no se observan desde las guerras.
Ni el éxito del pasado ni la calidad garantizan los resultados futuros. Quienes perduren serán los que logren reinventarse antes.
La excelencia no surge únicamente del conocimiento o la tecnología, sino también de la disciplina, la coordinación y la práctica.
Quien se atreva a desafiar los límites de lo conocido y combine conocimiento, tecnología y propósito, será quien diseñe los.
Necesitamos líderes y voluntades capaces de anteponer el bien común al beneficio particular.
Lo que toca ahora es transformar la derrota en aprendizaje, el miedo en acción y el obstáculo en propósito.